¿No te apetece hacer ejercicio?

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Algunos consejos que te harán cambiar de opinión

No es necesario realizar entrenamiento de fuerza, o salir a correr o destacar dentro del grupo de entrenamiento…etc. para poder estar activos y mejorar nuestra salud.

Hay infinitas formas de hacer que la actividad y el movimiento formen parte de nuestras vidas de una forma regular. Esto nos ayudará a tener más energía, a controlar mejor el estrés, a reducir el riesgo de padecer enfermedades, a tener buen aspecto, a estar de buen humor…Pero por desgracia, parece ser y los estudios lo demuestran y es que, un % muy elevado de población mundial no convierte el ejercicio como un habito regular y muchos de ellos dicen que es porque no les gusta.

¿No te apetece hacer ejercicio con frecuencia? ¿Cómo puedo dejar de “odiar” el ejercicio? A continuación, te presento alguno de los consejos que te van a ayudar a incorporar la actividad física en tu vida e incluso a aprender a disfrutar de ella.

Encontrar nuestro ámbito

El primer consejo para empezar a disfrutar de la actividad y el movimiento, el estar activo es el poder encontrar nuestro “ámbito”, es decir, en vez de obligarnos a hacer algo que no nos gusta, vamos a buscar opciones que se adapten a nuestra forma de ser, que se adapten a nuestra personalidad.

Por ejemplo, si eres una persona independiente, busca realizar activadas individuales como por ejemplo salir a correr o caminar, nadar…pero si eres una persona sociable, busca realizar actividades de ambiente social como por ejemplo unirte a clases de baile, crear grupos de senderismo con amigos, apuntarse a actividades grupales o incorporarse a equipos que participen en deportes colectivos; estas pueden ser buenas opciones dependiendo de tu personalidad.

También es muy importante dentro del ámbito el buscar tu momento del día ya que si eres una persona de poco madrugar es bastante improbable que te levantes temprano por la mañana a realizar una clase de Crossfit por ejemplo.

El tipo de actividad también es uno de los factores que va muy relacionado con la personalidad, busca una actividad que te guste a hacer, que disfrutes y que el ir a hacerla no sea una obligación. Por ejemplo, si te gusta estar en un ámbito de armonio y paz, probablemente disfrutes mas una clase de Yoga o Pilates o de relajación que una clase de boxeo.

Primer paso, encuentra tu ámbito.

Crear el hábito = tiempo

Incorporar una actividad en nuestra vida diaria y crear un hábito, lleva tiempo, esto no surge de un día para otro, necesita tiempo y hay que darle ese tiempo.

Una forma para conseguir esto es intentar realizar la actividad física siempre alrededor de la misma hora, o al menos en la misma franja de tiempo (mañana o tarde). Esa actividad se puede convertir en adición, pero de una forma positiva que será lo que ayude a crear el hábito y una vez que lo hayas creado, te darás cuenta de cuando no estés haciendo ejercicio y lo terminaras echando de menos.

Segundo paso, date tiempo.

Naturalidad

La forma de incorporar la actividad no tiene que ser forzada, tiene que ser de una forma natural, que su agenda y estilo de vida no se vean afectados, que no sea una tarea obligatoria, si no que esa actividad se integre totalmente a nuestras vidas sin tener que renunciar a otras cosas que nos gustan o que disfrutamos.

Por ejemplo, podemos ser activos junto la familia, en vez de salir uno solo a caminar, podemos salir en familia y a si todos se beneficiaran o por ejemplo no puedes estar sin llamar a tu mejor amiga por teléfono, llámala y date un paseo mientras la llamas.

Tercer paso, incorpora a tu vida actividad y movimiento sin darte cuenta.

Divide tus sesiones

Es básico el organizarse para poder realizar actividad física y meter estas sesiones de ejercicio dentro de los huecos libres o los huecos que mejor nos venga por eso lo mejor es dividir las sesiones en dos, tres o cuatro veces por semana. Realizar sesiones cortas, amenas pero que al final de la semana hagan un conjunto de mínimo de unos 150-200 minutos de actividad. Recuerda ¡todo cuenta! Ir caminando al trabajo, realizar un entrenamiento HIIT (entreno corto en tiempo, pero intenso) por las mañanas, subir las escaleras de casa, bajarte antes de tu parada en el metro y caminar hasta casa… ¡hay mil opciones! Organízate y encontrarás la forma de ser más activo.

Cuarto paso, siempre algo es mejor que nada.

Constancia es la clave

Todos siempre nos hemos saltado algún entrenamiento, o alguna sesión o no nos hemos movido del sofá en un día entero, esto nos pasa a todos, pero la clave de esto es que, al día siguiente, vuelvas de nuevo, manteniendo la constancia y continuando con el hábito.

Quinto paso, ¡no te rindas!

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